INMIGRANTES UNIDOS - INFORMACION PARA INMIGRANTES EN ESPAÑA
Recordar PIN?
Registrarse

INMIGRANTES UNIDOS

Slideshow Image 1 Slideshow Image 2 Slideshow Image 3 Slideshow Image 4 Slideshow Image 5 Slideshow Image 6 Slideshow Image 7 Slideshow Image 8 Slideshow Image 9 Slideshow Image 10 Slideshow Image 11 Slideshow Image 12 Slideshow Image 13 Slideshow Image 14 Slideshow Image 15 Slideshow Image 16 Slideshow Image 17 Slideshow Image 18 Slideshow Image 19 Slideshow Image 20 Slideshow Image 21 Slideshow Image 22

    Información y asesoramiento para

    los Inmigrantes en España.

    Portal Único de Consultas sobre

    Extranjeria e Inmigración en España.


    Página web desarrollada con la colaboración directa de

    Despacho de Abogados
    «LUCAS FRANCO ABOGADOS»


    Página web en español: http://www.lucasfrancoabogados.com

    Página web en español: http://www.lucasfrancoabogados.es

    Página web en ruso: http://www.lucasfrancoabogados.ru

    Página web sobre la extradición: http://www.interextradition.com



    Verdades y mentiras sobre la inmigración en España


    Como bien sabe, la inmigración ha tenido una enorme trascendencia en la evolución de nuestro país en las últimas dos décadas.

    La ciudadanía española tiene una larga experiencia sobre lo que significan las migraciones, pues nosotros mismos fuimos hasta hace relativamente poco, un país de emigración. Por ello, seguramente somos aún más conscientes de los retos y oportunidades que plantea la construcción de una sociedad plural y diversa.


    La situación de la inmigración en España ha dado un gran vuelco en los diez últimos años. La llegada de inmigrantes a nuestro país desde mediados de los noventa, sobre todo, ha cubierto las crecientes necesidades de mano de obra derivada del auge en la construcción, del sector agrario y del sector turístico.

    La crisis actual ha derivado en un aumento de desempleados en todos los ámbitos aunque se ha cebado en los inmigrantes al ser un sector que estaba ocupando los puestos de trabajo más precarios y de menor salario.
    El estereotipo es una creencia generalizada, exagerada, simplificadora,asociada con las costumbres y atributos de algún grupo social. ¿Es cierto?


    Los medios, en multitud de ocasiones, reflejan una sociedad claramente vertebrada en grupos diferenciados: hombres/mujeres, adolescentes/adultos, sanos/enfermos, españoles/extranjeros, trabajadores españoles/trabajadores inmigrantes, personas instruidas/personas con poca instrucción, personas con alto nivel adquisitivo/personas socioeconómicamente desfavorecidas, y cuantas oposiciones bilaterales, privativas y constantes se quieran configurar.

    A través de ellos se proyectan los discursos públicos y mediáticos que construyen y hacen relevantes en el contexto social esas distinciones, para lo cual es determinante el uso que se hace de la lengua, especialmente en lo que respecta a los mecanismos de creación de imágenes y de representaciones estereotípicas con la producción de mensajes mediáticos en los que consciente o inconscientemente se construye la imagen de los inmigrantes, y del resto de dualidades.

    Cada estereotipo puede ser refutado fácilmente por estadísticas reales, y estudios bien documentados, por lo que ante los medios de comunicación hay que tener una capacidad crítica en relación al problema de la manipulación del lenguaje informativo, en todas sus vertientes, tanto en la figura del inmigrante, como en los discapacitados, o la marginalidad de sectores desfavorecidos, para discriminar usos que perviertan la información generando efectos desintegradores y crispación social, al falsear la realidad manipulándola.


    Los estereotipos o clichés de uso más reiterado sobre la inmigración se pueden sintetizar en los siguientes:


      *  Abusan de la sanidad pública: falso. Según la Sociedad Española de Medicina Comunitaria, van la mitad que los españoles, ya que inmigran los más sanos, además suelen desconocer sus derechos y por la precariedad laboral a la que están sometidos no pueden dejar de trabajar para ir al médico.


      *  Vienen a cometer delitos: falso. Según la Secretaría de Estado de Seguridad, no hay correlación entre inmigración y delincuencia. En 2002, con la mitad de inmigrantes que en la actualidad, las tasas de criminalidad eran superiores a las actuales, cuando hay el doble de inmigrantes. Las bandas de delincuentes son mixtas en un 65,50%.

      *  Nos quitan el trabajo y no tienen formación: falso. Según un estudio de la Fundación "La Caixa", 241.000 inmigrantes crearon una empresa. La mayor parte tiene mayor cualificación que el puesto que desempeñan, salvo los africanos que tienen menor o igual. El art. 50 de la Ley de Extranjería impide que un extranjero ocupe un trabajo si está demandado por un ciudadano español.

      *  Bajan el nivel educativo: falso. Según la Confederación Española de Padres de Alumnos (CEAPA), se trata de un problema de gestión de recursos en las escuelas, ya que es necesario crear las "clases de refuerzo". Las ayudas dependen también de la condición económica de las familias, no de la nacionalidad. Todos tenemos derechos a servicios públicos suficientes y de calidad.

      *  Tienen muchos hijos y copan las ayudas oficiales: falso. En la Comunidad de Madrid donde vive la cuarta parte de los inmigrantes que residen en España, los extranjeros que perciben la renta mínima no llegan al 10%, en cambio su aportación al estancamiento demográfico de España ha sido crucial porque teníamos la tasa de natalidad más baja del mundo. En cuanto al número de hijos, en su mayoría sigue el modelo español.

     *   Hay demasiados inmigrantes porque nuestras leyes son "muy tolerantes": falso. Hay que diferenciar a los extranjeros comunitarios (incluidos rumanos y búlgaros) que, como europeos, tienen los mismos derechos que los españoles, y los extracomunitarios, que son menos del 7% y que en su mayor parte llevan residiendo en España más de tres años. Nuestra ley es una de las más restrictivas influida por las nuevas políticas europeas. Sólo en 2008 hubo 4.517 solicitudes de asilo y se concedieron sólo nueve. Se le impide la autorización de residencia a los que hayan delinquido tanto en España como en sus países de procedencia, y obliga a su expulsión.

    Es pues, de especial importancia el sensibilizar a todos de la repercusión y el alcance del uso del lenguaje en relación con temas que requieren un tratamiento conscientemente ético, como, por ejemplo, el de la inmigración, por las repercusiones y efectos sociales que ello puede llevar consigo: su integración en el grupo o su apartamiento, construyéndola como una figura potencialmente amenazadora, o como una figura aceptada.

    En último término se puede llegar a situaciones de conflicto interacial, y de violencia, que ya han vivido países como Francia, Alemania, o incluso Estados Unidos, al crear una sociedad multicultural, con barrios-guetos, en lugar de una sociedad intercultural, de convivencia y de respeto a todas las culturas.



    ¿ Cuántos inmigrantes hay en España?


    Pese a estar en la Sociedad de la Información y contar con mejores métodos estadísticos que en periodos anteriores, las cifras de la inmigración siguen siendo difíciles de conocer. El Instituto Nacional de Estadística, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Asuntos Sociales cruzan sus datos para obtener una panorámica más real de la inmigración; pero muchos inmigrantes consiguen pasar desapercibidos ante dichas autoridades.

    Por una parte, la disputa sobre las medidas defensivas contra unas inmigraciones pretendidamente masivas que supuestamente amenazaban con llegar a o estaban llegando ya, marcaba el debate político y periodístico sobre un "bastión europeo" dotado de baluartes fronterizos contra el peligro de la migración.

    Por otra parte, esas fronteras siguieron siendo permeables para un gran número de inmigrantes debido a ciertos intereses económicos y sociales de los países de acogida o de sus colectivos de inmigrantes (reagrupaciones familiares), y, con muchas limitaciones, también por motivos humanitarios (refugiados y solicitantes de asilo).



    ¿Qué trámites tienen que seguir los trabajadores extranjeros para venir a España?

    1. Acceso libre de los ciudadanos de la Unión Europea

    La mayoría de los países de la Unión Europea, junto a Noruega Islandia y Suiza (2006) han firmado un acuerdo de libre circulación para sus respectivas poblaciones (Tratado de Schengen). Los últimos países adheridos a la UE no participan aún en el espacio Schengen (azul más claro en el mapa) , aunque tienen previsto incorporarse a finales de 2007 como muy pronto. Las ventajas de pertenecer a Schengen son poder viajar libremente por todo el espacio con el documento de identidad de su país; y establecerse o trabajar en cualquiera de estos países previa solicitud de una tarjeta de residencia, que siempre se concede. El Reino Unido e Irlanda no han suscrito el acuerdo, pero las condiciones de visita y residencia son iguales que para el resto de los países comunitarios.

    2. Acceso restringido de los ciudadanos no comunitarios.

    El mismo Tratado de Schengen fortalece la frontera exterior de la UE y establece en qué condiciones puede acceder la población de otros estados. Por lo general deben presentar el pasaporte y un visado. Las características del visado depende del tiempo que quiera permanecer el extranjero en este país.

    Los tipos de visado

    Los visados de estancia permiten residir en el país no más de 90 días. Está previsto que se utilicen para desplazamientos turísticos o visitas a familiares o amigos. Deben reseñar el objeto del viaje, el lugar donde se van a alojar y presentar el dinero necesario para establecerse en el país por el periodo indicado.

    Están exentos de visado de estancia los ciudadanos de la mayoría de los países de la Europa no comunitaria (salvo la CEI, Bielorrusia, Bosnia, Macedonia y Serbia) y los de América (salvo Colombia, Cuba, Ecuador, Haití, República Dominicana y Perú).

    Cuando el periodo previsto sea superior a 90 días tienen que solicitar visado de residencia, sean cuales sean sus objetivos:

    * Los extranjeros que quieran residir en España y no estén en edad productiva o estándolo demuestran tener suficientes bienes o ingresos para vivir en España sin trabajar. En este caso el visado es automático.

    * Los familiares de los extranjeros residentes en España. Deberán aportar pruebas de que su familiar posee un alojamiento adecuado y medios de vida suficientes para mantenerlos. Además dicho familiar debe residir en España desde hace al menos un año y tener autorización para residir como poco otro año más.

    * Los extranjeros que quieran trabajar por cuenta propia deben presentar el proyecto del negocio y los medios financieros que avalan la inversión prevista.

    * Los extranjeros que quieran trabajar por cuenta ajena tienen que presentar un contrato de trabajo previo.


    Los contratos de trabajo

    Cada año el gobierno español fija el contingente (número) de inmigrantes que pueden obtener nuevos permisos de trabajo. Para ello calcula los puestos de trabajo que no pueden cubrir los españoles y realiza una oferta a los países con los que tiene firmado un convenio de inmigración. En 2006 se ofertaron trabajos permanentes (un año de duración) indicándose la provincia que solicitaba estos puestos y los sectores económicos a los que corresponde.

    Se han ofertado 16.878 empleos, que pueden ampliarse a lo largo del año. 

    Se han firmado acuerdos con:

    *Países del este de Europa (Bulgaria y Rumania).

    *Países de Sudamérica (Colombia, Ecuador y República Dominicana).

    *Destacan las solicitudes de empleo en Cataluña, que asciende casi a la mitad (el 47%), seguida muy de lejos por Madrid, el 17%. Andalucía la comunidad más poblada de España sólo solicitó el 1,2% de estos empleos.

    *Por sectores económicos destaca el sector terciario, seguido de la construcción.

    Trabajadores irregulares

    ¿ Cuántos son? Es difícil establecer que parte de los trabajadores que llegan a España lo hacen por vía irregular, pero su existencia es tan notoria que desde 1985 el gobierno español ha regularizado en cinco ocasiones a buena parte de los mismos (1985, 1991, 1996, 2000 y 2005).

    En 1991 se regularizaron 133.000, en su mayoría marroquíes, seguidos de dominicanos y argentinos. Las ONG's calcularon que había otros 150.000 que ni siquiera lo intentaron.En el proceso de regulación correspondiente a La ley de Extranjería de 2000, casi 600.000 (598.887) extranjeros presentaros solicitudes de regularización, de las que fueron concedidas el 60%, alrededor de 400.000.

    El 40% (247.598) eran solicitudes de residencia definitiva, de las que se podían beneficiar los extranjeros que acreditaran vivir en España antes de junio de 1999 y haber tenido trabajo o solicitado permiso de trabajo en los tres últimos años. La regularización afectaba a los trabajadores y sus familias.El otro 60% (351.629) corresponde al desarrollo de otro apartado de la ley para conceder permiso de residencia temporal.

    En este segundo caso la solicitud de regularización se realizó en 2001 y benefició a los inmigrantes que pudieron demostrar vivir en España desde enero de 2001 y tener trabajo en ese momento o haberlo tenido con anterioridad. La regularización también beneficiaba a sus familiares.

    Sólo el 60% de las solicitudes consiguieron el permiso de residencia, aunque algunos colectivos alcanzaron cifras cercanas al 80% (Ecuador, Perú, Bulgaria y Colombia). El último proceso se ha realizado en el 2005. A finales de diciembre de 2004 se elaboró un nuevo Reglamento sobre derechos y deberes de los extranjeros. Previa a su puesta en marcha fue preciso "normalizar" la situación de muchos de los inmigrantes que tenían un contrato de trabajo en España y estaban empadronados hacía más de seis meses.

    En el proceso de normalización, que duró tres meses, los empleadores debían presentar los contratos que le vinculaban con el extranjero y se comprometían a tenerle contratado como mínimo seis meses más. Las Comunidades Autónomas donde se presentaron más solicitudes fueron las de Madrid y Cataluña (135.876 y 112.842, respectivamente)

    Aunque sea difícil establecer con exactitud la cifra real de inmigrantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en enero de 2006 estaban empadronados 3.884.000 extranjeros en España. Las cifras se refieren por tanto a los inmigrantes que están empadronados, es decir que se han inscrito como vecinos en algún ayuntamiento de España.

    Esta inscripción es obligatoria para acceder a los puestos escolares y conseguir la tarjeta sanitaria, y sólo se necesita declarar la dirección del domicilio habitual. No es necesario  demostrar que se tiene permiso de trabajo o de residencia, por lo que entre los empadronados hay muchos inmigrantes que han accedido a España por vía irregular.
    La inmigración en España: ¿están saliendo más inmigrantes de los que entran o están entrando más de los que salen?

    A primera vista, los últimos datos referentes a la población inmigrante en España parecen contradictorios. Efectivamente, una de las paradojas más intrigantes que arroja la estadística española, de los últimos trimestres, es comprobar cómo, por un lado, según la Encuesta de Población Activa (EPA)  se reduce el número  de inmigrantes que habitan en España (a la vez que se destruyen muchos puestos de trabajo entre ese tipo de población) y, por otro, el Banco de España nos informa que están aumentando las remesas que envían los inmigrantes a sus países de origen. A ello se une el sorprendente aumento del número de extranjeros que aparecen en el padrón municipal.


    Se reduce la población inmigrante

    Vayamos por partes. Las tres últimas EPA muestran que están saliendo de España más inmigrantes de los que entran. Así, en el tercer trimestre del año pasado se reducía la población inmigrante en 10.000 personas, en el cuarto trimestre en 17.000 personas más y en el primer trimestre de este año la reducción fue de 5.000. También las EPA señalan una fuerte destrucción de empleo de mano de obra extranjera y una tasa de paro creciente y muy superior a la de la fuerza trabajo nacional.



    Inmigrantes que se van pero siguen percibiendo subsidios


    Otra posible explicación, del aumento de las remesas, es que haya algunos inmigrantes que se han vuelto a sus países, siguen recibiendo subsidios en España, y se los reenvían a ellos mismos a sus países de origen.

    Se trata de inmigrantes que tienen  doble residencia una en España y otra en su país de origen (por ejemplo Marruecos), al que se han vuelto dadas las dificultades que hay en España de encontrar trabajo. En España hay "pisos patera” donde teóricamente viven 200 personas, todas empadronadas y casi todas cobrando rentas mínimas de inserción o subsidios de desempleo.


    Un fraude que para realizarlo basta con que un solo inmigrante con varios pasaportes cobre los subsidios en España en nombre  de los que están fuera de nuestras fronteras. Después ese dinero se envía desde España en forma de remesas a través de remesadoras, bancos y cajas. Como las cantidades que se envían, son inferiores a 3.000 euros, no está sujeto a retención fiscal y por tanto no se declaran ni pagan impuestos.

    Un ecuatoriano, residente en España, puede estar viviendo en Ecuador, trabajando allí,  y renovar vía internet su situación de parado en España (demandante de empleo), sin necesidad de personarse en ninguna oficina.

    Por eso no nos puede extrañar  que el padrón municipal siga aumentando: se estén apuntando nuevas entradas y nacimientos pero no se apuntan las salidas. En el último año, según el INE, la población extranjera empadronada aumentó en 63.000 personas. En cambio, tal como hemos señalado, cuando se hace la Encuesta de Población Activa (EPA) que se realiza directamente en los domicilios, resulta que hay mas salidas de inmigrantes que entradas.

    Se podría decir que los inmigrantes que se van de España y que se domicilian en otro país no se "desempadronan” en España para poder seguir cobrando subsidios. Parte de esos subsidios se envía al extranjero en forma de remesas y por eso aumentan.

    Gobierno de España aprobó una serie de medidas conducentes a reducir el gasto público. El objetivo es reducir el déficit público. En este sentido, la lucha contra el fraude, cualquier tipo de fraude, debe de ser prioritaria.